Se oye una lengua muerta: paraké.
Un portazo en la noche: para qué.
Tienes razón: para qué.
Hay diferencias de temperatura
y sopla un leve para qué.
Un silencio podrido
llama a los paraqués.
Parapeto asesino: para qué.
Cerrojo del silencio: para qué.
Graznidos carniceros: pa - ra - qué, pa - ra - qué.
Un revólver vacía todos sus paraqués.
Humea una taza negra de café.
Gabriel Zaid
viernes, julio 06, 2007
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