I
Cuartos arriba y cuartos abajo,
viejo carajo, viejo del demonio, hay uno que te niega,
hay uno gritando que esto no es verdad, pedazo de tullido,
alcornoque de cemento.
Cuartos arriba, cuartos abajo viejo carajo me acuso de tu muerte
pues después, sólo después de mi ya no eres posible,
ya no tienes a qué desvelarte.
Es lunes. Es lunes y es humo y es la tierra podrida, veracruzana, mamada,
pisoteada, encarnecida. Ahora es lunes y es el infierno.
Punta de lanza, viejo soldado en desgracia,
diablo cornudo, viejo panzón,
¿qué putas vas a instruir en el infierno?
¿quién va a limpiar tu ojos babeando
y tu boca escupiendo sarneces?
A que no sabes - tú, tan sereno, tan objetivo, inflexible,
vara de gases asesinos a que tú no sabes cómo es la muerte.
Escaleras abajo vienen epilépticos danzando,
hemipléjicos cargándote flores para que las orines, buena gente, mala gente,
putos y locas coro que te mereces viejo ya carroña vienen a glorificarte.
Me estás doliendo duro durito,
bien durito que me estás doliendo, remedo de dios, gargajo de humano.
Y hay noches en que quiero buscarte,
santo burdelero, peleador abofeteado.
Y hay noches y días en que quiero buscarte y nada me dejas,
calor avorazado, gusano de libros hasta mis manos te llevaste.
Y hay noches y hay días,
días tan terribles en que nisiquiera quiero levantarme
por que te me estás muriendo entre las manos,
por que me estás calentando al rojo vivo con tu cuerpo que se pudre,
dulce muerte, dulce muerte tibia y gangrenada.
Dejo caer una lágrima, una gota de sangre, de asfalto hirviente
para mirarte, para mirarte caricia de gusanos en la almohada tibia.
Dejo caer gota de sangre, gota de leche, gota de azogue en las hirientes calles
para mirarte tus lindos ojos, tus lindos ojos capote,
santón encapuchado.
Y me estoy cansando, largamente me estoy cansando y tengo miedo,
lujuria, gritos desesperados en la vacía noche
vacía, vacía como tu cuerpo, como tu alimento, como tus besos sin boca,
sin niños, sin ancianos o prostitutas que guiar
Me estás doliendo, maestro, me estás doliendo demasiado, viejo cabrón.
Ahora me llaman. A nadie hay que hacer esperar.
3
Me queda un límite de cordura.
Ahora como entonces es inútil esperar nada de ti.
4
Abro los ojos y en la oscuridad la noche estalla a latigazos.
Me levanto tropezando con mi llanto,
con mis ojos que amorosos buscan guardar uno de tus últimos gusanos.
Porque gusanos procreaste, porque no me diste la luz ni la paz.
Porque ahora te llevo como último lamento y estoy feliz,
feliz de patear tu calavera y en ella orinarme y en ella beber de tu leche,
oscura sangre de las miserias.
Pero sobre tu muerte y mi muerte, mi compañero,
queda el Deseo
opaco
pero sin líneas
opaco
pero sin memoria ni olvido.
Jaime Reyes
martes, agosto 29, 2006
miércoles, julio 12, 2006
Te pienso
Te pienso mientras duermes a mi lado
No es raro, te pienso todo el tiempo
Entre la noche, el cansancio y tu silencio
caigo también dormida y no te sueño
Los usuales terrores nocturnos me asedian esta noche
Despierto asustada y huyendo
Entonces me tocas, yo me incendio
Ese silencio que guardas mientras me vas tocando hasta el miedo
es lo que me parte el alma
Has recorrido ya todo mi cuerpo
increíble, sin cruzar el fuego
sin romper ese muro de hielo que me empuja fuera de tu historia
Me despojaste de la ropa y de toda tu ternura
Tras tu muro impenetrable asomas parte de la piel sólo para tocarme
Eres una daga de silencio
No es raro, te pienso todo el tiempo
Entre la noche, el cansancio y tu silencio
caigo también dormida y no te sueño
Los usuales terrores nocturnos me asedian esta noche
Despierto asustada y huyendo
Entonces me tocas, yo me incendio
Ese silencio que guardas mientras me vas tocando hasta el miedo
es lo que me parte el alma
Has recorrido ya todo mi cuerpo
increíble, sin cruzar el fuego
sin romper ese muro de hielo que me empuja fuera de tu historia
Me despojaste de la ropa y de toda tu ternura
Tras tu muro impenetrable asomas parte de la piel sólo para tocarme
Eres una daga de silencio
martes, junio 27, 2006
Lehna is back...
Bueno, ya regresé con un texto que tiene ya algunos años, el cual ha permanecio intacto desde la primera vez que fue escrito (como podrán notar, jeje) .
Todos tenemos nuestros periodos de azotadez enferma y nimodo, lo que sigue es producto de uno de ellos.
Saludooooos!!
Todos tenemos nuestros periodos de azotadez enferma y nimodo, lo que sigue es producto de uno de ellos.
Saludooooos!!
Diciembre

Diciembre,
este frío me está amputando pedazos
En silencio
formo parte de estos muros, de esta fría casa donde fui niña
No sin dolor: me desprendo
¿De que clase de miedo están hechas estas cadenas que me sujetan?
¿Sobre que ruinas está construido este silencio
que me inmoviliza tanto como el remordimiento?
No sabía que la violencia tuviera tanta fuerza para echarme
como los recuerdos para detenerme
El frío me paraliza las manos, y cuando me muevo
dentro de mi pecho crece este silencio
Estos tiempos de odio no fueron suficientes para la huída
Todas mis horas en este sitio sagrado fueron medidas
con pedazos de miedo
Tantos días insomnes y finalmente
pudo más el miedo que el amor
hoy parto
pero mi corazón se está quemando
Sólo puedo recordar, no paro
y los recuerdos impiden el cese de la lluvia
¡Al menos que llueva dentro de este sitio que se incendia
y no en el jardín donde crece el silencio de mis muertas!
Este lugar tiene ausencias de ornato
Estos muros me nombran y entiendo su llamado
Hubiera preferido quedarme, esta casa lo sabe
Pero sus techos tan altos me hablan de lo inalcanzable
esos gritos de hambre que todavía escucho
esas lágrimas de tantos, se han convertido en humedad y hoy
esparcen por toda la casa su aroma desquiciante.
Llevo conmigo el sonido de la radio antigua, una voz maternal
y sangre manchando el piso
Llevo en el cuerpo los cuartos donde dormí, uno a uno
Llevo en la cabeza ecos que no cesan
¿Qué clase de gritos fueron esos
que no puedo borrarlos ni con silencio
y que aun me habitan, a veces, cuando duermo?
¿De que ruptura se trata que mis lágrimas no paran?
Hay una historia triste que no acaba
¿dónde está el final que buscaba a ciegas cada madrugada?
¿dónde oculté mi arma?
Ni perdón ni castigo llegan a esta casa
de la que la sombra hizo su morada
Agudos gritos de vidrios rotos apuñalaron las piedras de este sitio
dando a cada cuarto la identidad de lo irresoluble.
(Diciembre, 1998)
miércoles, junio 14, 2006
La creación de Eva
martes, junio 13, 2006
Este ridículo frío...

Esta noche fue polar en lo más íntimo de mi vientre.
Esa luna a medias no era un puente entre nosotros.
Se nos helaron las manos.
No me mirabas: me incendiaba
Y no importaba si me construías
o me hacías pedazos,
siempre y cuando
estuvieras dispuesto a arder, a dolerme.
Quémame!, gritaban mis tímidos dedos incendiados:
pero no incendiarios,
ni la noche incendiaria,
ni la luna en menguante
ni el invierno pudieron
conquistar tu silencio
Ni la quietud de tu agua cálida
pero impenetrable
Un dolor antes desconocido me sacude
mi cuerpo grita
No respondes
apenas reaccionas
en la noche más fría
de mi fin de siglo
(Noviembre, 1999)
martes, mayo 30, 2006
Pin uno, pin dos
Son las diez de la noche.
De nada sirven los 600 gramos de felicidad
que han ahorrado a mi padre.
Prevalece una agitación de ladrones en el seno familiar
y cada quien declina
con su particular manera de desventuar la sangre.
Parece como si el movimiento fuera la bancarrota,
como si el amor fuera tan sólo cosas de adolescentes.
Mi padre nos quiere,
mi madre nos ama
porque hemos logrado ser una familia unida, amante de la
tranquilidad.
Pero ahora que son las diez de la noche,
ahora que como de costumbre nadie tiene nada que hacer
propongo cerrar puertas y ventanas
y abrir la llave del gas.
Ricardo Castillo
De nada sirven los 600 gramos de felicidad
que han ahorrado a mi padre.
Prevalece una agitación de ladrones en el seno familiar
y cada quien declina
con su particular manera de desventuar la sangre.
Parece como si el movimiento fuera la bancarrota,
como si el amor fuera tan sólo cosas de adolescentes.
Mi padre nos quiere,
mi madre nos ama
porque hemos logrado ser una familia unida, amante de la
tranquilidad.
Pero ahora que son las diez de la noche,
ahora que como de costumbre nadie tiene nada que hacer
propongo cerrar puertas y ventanas
y abrir la llave del gas.
Ricardo Castillo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)