viernes, julio 06, 2007

Cuervos

Se oye una lengua muerta: paraké.
Un portazo en la noche: para qué.
Tienes razón: para qué.

Hay diferencias de temperatura
y sopla un leve para qué.

Un silencio podrido
llama a los paraqués.

Parapeto asesino: para qué.
Cerrojo del silencio: para qué.
Graznidos carniceros: pa - ra - qué, pa - ra - qué.

Un revólver vacía todos sus paraqués.
Humea una taza negra de café.


Gabriel Zaid

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy agradecido, muy agradecido.

Zaid: magnífico como siempre!

Propongo que el siguiente poema sea propio. Me comprometo a publicitarlo.

Abrazo amiguis.

Astrodog dijo...

Paraké existe Poe al final de cuentas?

Para que se muera...